Desarrollo económico

 

Esta dimensión tiene que ver con  el entorno macroeconómico y la dinámica empresarial de la ciudad, en  aspectos que son determinantes para el bienestar, pues de ellos depende la generación de ingresos y la capacidad para acceder a los distintos bienes y servicios.

En el año 2016 la economía mundial creció 2,2%, la tasa más baja de crecimiento desde la Gran Recesión de 2009, el comercio mundial se expandió tan solo en 1,2% siendo la tercera menor tasa de crecimiento en las últimas tres décadas lo que se consideró tanto una causa como un síntoma de la desaceleración económica global que también se derivó de la débil dinámica de la inversión, del lento crecimiento de la productividad y por el aumento de los niveles de deuda.

 

En el ámbito nacional la actividad económica registró indicadores poco alentadores para los Colombianos, donde el crecimiento de la economía fue del 2%, la tasa más baja registrada desde el 2009 (1,7%), y la tendencia al alza de la inflación cambio desacelerándose en 1,02 puntos porcentuales llegando así a una variación de 5,75% y en Ibagué a 5,25% gracias al fin del Fenómeno del Niño, del paro camionero que también presiono la economía en ese año y a la regulación en el ritmo de la devaluación del peso (Fedesarrollo, 2017). En contraste la Junta Directiva del Banco de la República redujo la tasa de intervención en 50 pbs, pero teniendo el referente del aumento del IVA (19%) se proyecta para el 2017 una inflación del 4,3%.

Lo anterior enmarca la dinámica de la inflación en los últimos años dónde la principal característica ha sido sobrepasar el rango meta de la Banca Central, concretamente la inflación analizada a partir de la variación del IPC, evidencia que en los últimos ocho años la inflación más baja se registró en el año 2013, específicamente fue de 1,94% en Colombia y de 1,34% en Ibagué. Sin embargo, a partir de esa época el aumento del nivel general de precios en Colombia se acentuó llegando en el año 2015 a tener una variación del IPC de 6,77% y en Ibagué de 6,73%.

 

INFLACIÓN:

 

La dinámica de la inflación de la ciudad de Ibagué está determinada de manera importante por el comportamiento de la actividad económica nacional y mundial, sin embargo, en el entorno mundial la situación económica en el año 2016 fue débil, las tasas de interés de largo plazo aumentaron, el precio internacional del petróleo descendió y aumentaron las medidas de riesgo de las principales economías de América Latina, incluida Colombia. Un entorno que hizo más costoso el financiamiento externo del país y contribuyo a la devaluación del peso colombiano.

 

Específicamente la economía mundial en el año 2016 creció 2,2%, la tasa más baja de crecimiento desde la Gran Recesión de 2009, el comercio mundial se expandió tan solo en 1,2% siendo la tercera menor tasa de crecimiento en las últimas tres décadas lo que se consideró tanto una causa como un síntoma de la desaceleración económica global que también se derivó de la débil dinámica de la inversión, del lento crecimiento de la productividad y por el aumento de los niveles de deuda.No obstante las tensiones y conflictos geopolíticos continúan afectando las perspectivas económicas del 2017 (UN, 2017).

 

Entre los acontecimientos geopolíticos más significativos para la economía mundial en el año 2016se enuncian la decisión del Reino Unido de retirarse de la Unión Europea, los anuncios de políticas proteccionistas y antiinmigración del nuevo presidente de Estados Unidos, la acentuada crisis en Venezuela uno de los principales clientes de Colombia, las dificultades de corrupción en Brasil, ataques terroristas y conflictos en el Medio Oriente hicieron parte de un contexto deincertidumbre y alta volatilidad en los mercados a nivel mundial. Para América Latina la dinámica económica no fue homogénea, por ejemplo en los países de Centro América y la Alianza del Pacifico el comportamiento fue positivo pero no fue igual para Venezuela, Ecuador, Brasil y Argentina (ANDI).

 

En el ámbito nacional la actividad económica registró indicadores poco alentadores para los Colombianos en el año 2016, donde el crecimiento de la economía fue del 2%, la tasa más baja registrada desde el 2009 (1,7%), lo cual indicó que la economía nacional toco fondo, de otro lado a pesar de que la tasa de desempleo en Colombia ha venido descendiendo desde la crisis económica del 2008 (11,27%) llegando al año 2015 a una tasa del 8,93%, en el 2016 presento un aumento de 0,33 pps llegando a 9,22% por el aumento del desempleo en el primer semestre, además la creación de empleos fue moderada a lo largo del 2016 y en los últimos meses del año se evidenció un mayor número de nuevos empleos en la zona rural. Sin embargo, a pesar de la fuerte contracción respecto al año 2015, frente a la dimensión del choque externo ubicado entre los más fuertes de los últimos 100 años, se debe destacar la resiliencia de la actividad productiva del país. Así mismo se debe aclarar que la desaceleración económica se derivó del decrecimiento en el sector de minas e hidrocarburos y del sector transporte, a la vez por la ralentización de los sectores de servicios públicos, agricultura y comercio, los cuales se vieron notablemente afectados por el fenómeno del Niño y por el paro camionero.

 

Con la reforma tributaria aprobada en el año 2016 se redujo en el corto plazo la incertidumbre en el tema fiscal y se conservó el grado de inversión por parte de las calificadoras de riesgo. A mediano plazo se espera que la reforma tenga efectos positivos para diferentes sectores productivos, empero para el corto plazo los análisis proyectan un impactó en el consumo, y consecuentemente una desaceleración en el crecimiento del comercio, la industria y establecimientos financieros, de esta manera la proyección de crecimiento del PIB nacional del 2017 se ha revisado a la baja hasta 2,4% y para el 2018 del 3,2%(Fedesarrollo, 2017).

 

Lo anterior enmarca la dinámica del índice de precios al consumidor en los últimos años dónde la principal característica ha sido sobrepasar el rango meta de la Banca Central, concretamente la inflación analizada a partir de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para la ciudad de Ibagué y para el total nacional se observa en el gráfico 101, donde se evidencia que en los últimos ocho años la inflación más baja se registró en el año 2013, específicamente fue de 1,94% para Colombia y de 1,34% para Ibagué. Sin embargo, a partir de esa época el aumento del nivel general de precios en la economía colombiana se acentuó llegando en el año 2015 a tener una variación del IPC de 6,77% y en Ibagué de 6,73%; cifras que perjudicaron de manera importante el consumo de los hogares y de esta manera el crecimiento de la economía.

 

Para el año 2016 en Colombia la tendencia al alza de la inflación cambio desacelerándose en 1,02 puntos porcentuales llegando así a una variación de 5,75% y en Ibagué a 5,25% gracias al fin del Fenómeno del Niño, del paro camionero que también presiono la economía en ese año y a la regulación en el ritmo de la devaluación del peso (Fedesarrollo, 2017). En contraste con la desaceleración de la inflación a finales del año 2016, la Junta Directiva del Banco de la República redujo la tasa de intervención en 50 pbs, pero teniendo el referente del aumento del IVA sobre el nivel de precios se proyecta una inflación del 4,3% para finales del 2017.

 

 

 

 

La variación del IPC analizada por grupos de gastos evidencia que en el año 2015 los cambios más representativos correspondieron a alimentos con un 10.8% a nivel nacional y un 11.2% en Ibagué, una situación derivada de las fuertes sequias e incendios forestales ocasionados por el fenómeno del Niño que se desarrolló desde finales del año 2014 hasta principios del 2016donde las actividades económicas más perjudicadas fueron las relacionadas con el sector agropecuario.

Asimismo, cabe resaltar el negativo impacto del fenómeno climático en el sector de servicios como el energético se derivó de la reducción hídrica en los principales afluentes de las centrales eléctricas del país, lo que se tradujo en un aumento de las tarifas al tener que recurrir a otras alternativas de generación energética como las termoeléctricas que tienen un costo de operación más elevado. Las dificultades en el sector energético Colombiano durante el desarrollo del fenómeno del Niño del año 2015 al 2016 también se evidencio con el aumento de las importaciones de energía eléctrica, pasando de 6 GWh* promedio durante el año 2015 a 25 GWh promedio entre los meses de febrero, marzo y abril del 2016. En general las importaciones de energía en Colombia en Abril del 2016 llegaron a 75 GWh(CIIFEN, 2016).

*Gigavatio-hora, unidad de medida de la energía, equivalente a la energía desarrollada por 1GW de potencia durante una hora.

Ahora al analizar el comportamiento de la variación del IPC en Ibagué con el aumento del salario mínimo del año siguiente (2017) se observa en el Gráfico 102 que la brecha entre las dos variables se cerró durante el año 2014 y 2015, evidenciando una reducción del poder adquisitivo de los Ibaguereños que reciben un salario mínimo o que su remuneración salarial o ingresos se calculan a partir del mismo, además teniendo en cuenta que las personas pobres dependen más de sus ingresos fijostienen una capacidad menor para sobrellevar los procesos inflacionarios. Para el año 2016 el panorama cambio al tener una variación del IPC de 5,25% menor a la del año 2015, e inferior al aumento establecido para el salario mínimo en el 2017 (7,0%), sin embargo como ya se había explicado la reforma tributaria en el corto plazo afectara negativamente el consumo de bienes durables como celulares, electrodomésticos, automóviles y también perjudicara los productos de la canasta familiar de los cuales cerca del 58% de los 176 productos de la canasta familiar están gravados con el IVA de la tarifa general (19%), asimismo se debe tener en cuenta que el incremento en el impuesto al valor agregado ocasiona un menor dinámica en el subsector de restaurantes, bares y similares(Fedesarrollo, 2017).

 

Finalmente, en el Gráfico 103 al comparar el comportamiento del IPC de Ibagué con las ciudades que conforman la Red de Ciudades Cómo Vamos, se evidencia que Ibagué ocupo el octavo lugar como la ciudad con mayor variación en el Índice de Precios (5,25%) en el año 2016. Además, se resalta el incremento que ha tenido la ciudad de Medellín respecto a la inflación de precios, pasando de una variación del IPC de 3,44% en el 2014 a 6,82% en el 2015, indicador con el cual ocupo el sexto lugar entre la Red, y para el año 2016 ocupo el primer lugar con el 6,54%. A nivel general hubo una reducción en el indicador de inflación en las ciudades de la Red Cómo Vamos con excepción de Cúcuta que en el 2015 tuvo una variación del 5,58% y en el 2016 aumento al 6,11%.