Programa Ibagué Cómo Vamos presentó los resultados del primer año de Gobierno de Jaramillo
Conozca las cifras en materia de salud, empleo, educación, desigualdad, seguridad, vivienda, servicios públicos e inflación. Es muy positivo que aumentó la tasa de cobertura en educación y se mejoró el comportamiento de los resultados de las pruebas Saber.

El Programa Ibagué Cómo Vamos presentó los resultados más relevantes del Informe de Calidad de Vida Ibagué 2016, en el cual no solo se analizó el comportamiento de las variables sociales que más impactan el bienestar de los ibaguereños en 2016; también incluyó un balance del primer año de gobierno de Guillermo Alfonso Jaramillo. Hay avances positivos en educación, movilidad y mercado laboral. En seguridad, el año 2016 fue de contrastes, pues mientras unos delitos continuaron su tendencia a la baja, otros siguieron en aumento, impactando la seguridad de la ciudad.

Demografía 

La evolución de la participación de la población del departamento del Tolima en el total nacional es decreciente. Mientras que para el año 2000 la población tolimense representaba el 3.32% de la población total de Colombia, en 2016 llega apenas a 2.9%.Paradójicamente, Ibagué viene ganando participación en el total de la población del departamento. En efecto, en el periodo comprendido entre el año 2000 y el año 2016 el incremento es sostenido. Mientras que en 2000 el 34.73% de la población del departamento vivía en Ibagué, para 2016 esta proporción se ubicó en 39.57%. La migración interna, ligada a la búsqueda de mejores oportunidades laborales y educativas por parte de jóvenes de otros municipios, así como la migración proveniente de otros departamentos, en muchos casos explicada por el atractivo que ejerce sobre población mayor de las grandes ciudades que busca mejores estándares de vida en una ciudad relativamente pequeña, pueden explicar esta tendencia. Lo cierto es que este comportamiento implica un reto doble para las autoridades de Ibagué: de un lado, ofrecer oportunidades educativas –en especial en educación superior- y laborales a los jóvenes que provienen de otros municipios del departamento, y de otro lado, garantizar una batería de servicios sociales a la población mayor proveniente de otros lugares del país.

De otro lado, la población en la ciudad musical de Colombia para el año 2016 se ubicó en 558.805 habitantes, lo cual significa que sigue en aumento en todo el periodo que comprende el estudio desde 2008. No obstante, como ya se advirtió en el informe del año anterior, la tasa de crecimiento de la población de Ibagué viene perdiendo dinamismo paulatinamente. Mientras que en 2009 dicha tasa se ubicó en 1.08%, para 2016 llegó apenas a 0.95%.

La población mayor a 50 años, tanto hombre como mujeres, viene ganando participación, lo cual ha ampliado la parte alta de la pirámide poblacional. Obsérvese que, mientras en 2010 los hombres de 50 a 54 años representaban el 2.5% de la población total, para 2016 este valor asciende a 2.86%. En el caso de las mujeres pasa de 2.99% a 3.48%. En los rangos de edad superiores a este ocurre el mismo fenómeno: un aumento de su participación. En total, la participación de hombres mayores de cincuenta años en el total de la población pasó de 9.88% en 2010 a 11.22% en 2016; en el caso de las mujeres, el tránsito fue de 11.63% a 13.87%. Esto muestra que el envejecimiento relativo de la población se explica un poco más por la participación de las mujeres que de los hombres.

De otro lado, se observa un incremento en la participación de la población mayor de 65 años, que pasa de 7.26% en 2005 a 9.14% en 2016. Entre tanto, la población en edad productiva y que explica la existencia aun del bono demográfico en Ibagué, pasa de representar un 63.1% en 2005 a 66.31% en 2016. Además, mientras la tasa de crecimiento de la población de 0 a 14 años se torna decreciente a partir de 2010, llegando incluso a -3.6% en 2016, la tasa de crecimiento de la población mayor de 65 años se ubica en 21.9%. Obsérvese que la tasa de crecimiento de la población en edad productiva, aunque positiva, no muestra el ritmo espectacular que sí manifiesta la de la población adulta mayor. Es decir, tenemos aún un bono demográfico, pero en el medio plazo este va a desaparecer.

Pobreza y Desigualdad 

De acuerdo con los datos del DANE para el año 2016 se reportó que la población de Ibagué por debajo de la línea de pobreza monetaria representa el 17,3%, lo que indica una diminución de 0,2 puntos con respecto al 2015. Por su parte la pobreza extrema se situó en 2,4%, 0,2 menos que la registrada en el año anterior.

Al comparar la pobreza monetaria de Ibagué se observa que desde el año 2008 hasta el 2016 es siempre mayor al promedio de las ciudades de la Red Colombiana de Ciudades Cómo Vamos e inferior al promedio nacional. Lo contrario sucede con la pobreza extrema, que desde el año 2009 hasta el 2016 se ubica por debajo del promedio de las ciudades como vamos y del nacional.

En cuanto a la desigualdad, el coeficiente de Gini para el 2016 fue de 0,43, levemente inferior al registrado en el año 2015. Además, la ciudad ocupa el cuarto puesto dentro de las 13 ciudades como vamos, después de Bucaramanga (0,39) Pereira (0,411), y Cúcuta (0,427). La ciudad con mayor índice de Gini fue Bogotá con 0,499.

Sin embargo, los ibaguereños a 2016 devengaron en promedio $718.903, ocupando el sexto puesto entre las ciudades con mayor ingreso medio. Bogotá fue la ciudad donde en promedio más devengaron sus habitantes con $1.052.592 mensuales, seguida por Medellín y Manizales con $927.744 y $859.814 respectivamente. Cúcuta registra el menor ingreso medio ($491.389).

Educación 

La población en edad escolar sigue en descenso, en todos los niveles excepto en transición: mientras que en 2012 existían 47.172 niños en edad escolar de primaria, en 2016 este número llegó a 46.066. En secundaria pasó de 40.665 a 38.595 y en media de 20.267 a 20.117. A su vez, la matrícula en el sector privado sigue ganando participación frente a la pública: mientras que en 2012 la matrícula no oficial representaba el 18.6% del total, en 2016 llegó al 22.8%.

De otro lado, las tasas de cobertura netas en educación siguen siendo relativamente bajas, aunque para el 2016 se recuperaron en todos los niveles. En efecto, mientras que en 2015 la cobertura neta en transición llegaba apenas a 45.3% en 2016 se ubicó en 49.6%; en primaria pasó de 75.9% a 77.6%; en secundaria de 66.4% a 67.5% y en educación media de 39.6 % a 41.5% en estos mismos años. Nótese que el avance más reducido se dio en la educación media (grados 10 y 11) que es precisamente donde la tasa de cobertura es la más baja. En este nivel deberían concentrarse los esfuerzos de las autoridades municipales.

El desempeño en las pruebas saber mejoró en 2016 respecto al año anterior, en especial en las áreas de lenguaje y matemáticas, tanto en grado noveno como en grado once. El desempeño satisfactorio pasó de 41% en 2015 a 48% en 2016 en lenguaje en grado noveno. Los aumentos se deben a un mejor rendimiento tanto en los establecimientos públicos como privados. En matemáticas el desempeño satisfactorio pasó de 25% a 29% entre 2015 y 2016 lo cual significó un mejor rendimiento, que se reflejó tanto en los colegios oficiales como los no oficiales.

En las pruebas saber grado 11 se mejoró el puntaje promedio en todas las áreas, tanto en los colegios oficiales como en los no oficiales. En el caso de los colegios públicos, las áreas de mayor incremento fueron lectura crítica, que pasó de 50.51 a 52.74 entre 2015 y 2016, y ciencias naturales que pasó de 50.88 a 53.49 en este mismo periodo. En cuanto al Índice Sintético de Calidad educativa, se mejoró en todos los niveles excepto en educación media, lo cual sigue mostrando que muchos de los retos en materia de cobertura pero también en calidad se encuentran en este nivel educativo que deberá requerir acciones específicas de las autoridades competentes.

Salud

Se ha encontrado que en algunos casos las tendencias que se habían presentado hasta el año 2015 se mantuvieron; en otros casos, ciertos comportamientos de algunas variables empezaron a mostrar visos de cambio en su tendencia, lo cual puede resultar favorable. No obstante, los retos en materia de prevención del suicidio, del embarazo adolescente y de prevalencia en VIH se mantienen.

En 2016 la Tasa de Mortalidad Infantil en menores de un año TMI volvió a aumentar respecto al año 2015, al ubicarse en 7.78. No existe una tendencia clara a la disminución, sino que en el caso de Ibagué la TMI continúa al vaivén de hechos fortuitos que la pueden hacer subir o bajar; esto podría indicar que la política local en esta materia sigue sin afectar de manera estructural esta variable.

De otro lado, aunque es positivo que para el caso de la ciudad musical de Colombia, en todo el periodo estudiado, este porcentaje es inferior al promedio nacional, llama la atención que, nuevamente pareciera configurarse un escenario en el cuál la tendencia no resulta clara, pues mientras en el periodo 2010-2013 se presentaron reducciones en esta variable, en 2014 aumenta a 7.28%, para luego caer a 6.43% y nuevamente volver a subir en 2016 a 6.67%. En el caso de la mortalidad materna, se siguen presentando variaciones abruptas, pero positivas para el último año. Para 2016, la tasa de mortalidad materna se ubicó en 26.8, lo cual representó una importante disminución respecto al año 2015, cuando se situó en 51.5, es decir, una reducción casi a la mitad.

Para el caso de la tasa de fecundidad, para 2016 cayó a 1.91; esta tasa en 2016 representa el segundo valor más bajo de todo el periodo de estudio.

Además de ello, se muestra que el ritmo de disminución de la tasa de fecundidad en Ibagué fue más rápido que en el promedio nacional: mientras que en el nivel nacional la reducción fue de 15 puntos porcentuales, en Ibagué la reducción fue de 25.6%.

En materia de suicidios, es el año 2016, en que el número de suicidios asciende a la cifra de 46, rompiendo todas las tendencias anteriores. Si comparamos el número de suicidios ocurridos en 2009 con los que se presentaron el último año, tenemos que estos se han duplicado en un lapso relativamente corto de tiempo. Al analizar los intentos de suicidio, encontramos que mientras entre 2009 y 2012 no se presentaba una tendencia clara, a partir de 2013 la curva muestra una clara senda creciente, hasta ubicarse en 343 casos de intento de suicidio en 2016, es decir, el doble de los ocurridos durante el años 2009.

Sobre VIH, en el caso de la tasa de prevalencia, esta ha evolucionado de forma creciente en todo el periodo de estudio, pasando de tener 91 personas con VIH por cada cien mil personas en Ibagué en el año 2010 a 200 personas con esta enfermedad en 2016; es decir, se ha duplicado el número de personas que padecen la enfermedad en seis años. No obstante, se han presentado avances en cuanto a la incidencia del VIH. Luego de la tendencia creciente de la incidencia registrada entre 2013 y 2015 cuando pasó de 18.8 casos nuevos a 31.4 casos, para 2016 se registró una disminución a 26.7 casos nuevos.

Empleo 

En Ibagué, a finales del año 2016, de las personas que participan del mercado laboral, 247 mil se encontraban ocupadas y 37 mil se encontraban en situación de desempleo. Por último, de las personas ocupadas el 42,7% tenían empleos formales (104 mil) y el restante 57,2% se encontraban en la informalidad (143 mil).

En lo relativo a la distribución del empleo según rama económica se observa que la mayor parte de las personas ocupadas laboraban en el sector de comercio, hoteles y restaurantes (35,9%) y servicios comunales, sociales y personales (21,4%). Ambas concentraron el 57,3% del empleo de la ciudad. Por su parte, en lo relacionado a la distribución del empleo según posición ocupacional, la mayor parte de las personas ocupadas en Ibagué en 2016 fueron obreros o empleados particulares (42,8%) y trabajadores cuenta propia (39,8%). Ambas categorías agrupaban el 82,6% de las personas empleadas. Los asalariados de distinto tipo (en el sector público o privado) representaron el 50,7% del empleo; por su parte los patronos o empleadores representaron el 5,1% de la ocupación de la ciudad.

Para el año 2016 la tasa promedio anual de desempleo fue de 13,2%, siendo la segunda tasa de desempleo más alta dentro de las 13 principales ciudades del país. Respecto a la tasa de desempleo trimestral el esquema 5 muestra el comportamiento de la misma para la ciudad de Ibagué en los años 2015 y 2016. Se observa que en los últimos dos trimestres del 2016 la tasa de desempleo de la ciudad fue menor, en comparación con los mismos periodos del año inmediatamente anterior. Para el año 2016 el porcentaje de personas ocupadas en situación de informalidad en la ciudad de Ibagué ascendió al 57,9%, ubicándose como la cuarta ciudad del país con mayor tasa de informalidad (por debajo de Cúcuta, Montería y Pasto) y por encima de la tasa de informalidad de las trece ciudades que fue del 47,5%.

Seguridad 

Los delitos de mayor impacto recaen sobre los homicidios, el hurto a personas, lesiones personales y el hurto a residencias; es cierto, también, que el hurto a viviendas sufrió un aumento respecto al año 2015, pasando de 548 a 608 casos -un incremento en 60 eventos de hurto- aun así, la cifra es claramente inferior si la comparamos con 2012, cuando el hurto a residencias ascendió a 680 casos. En todo caso, resulta claro que el hurto a personas y las lesiones personales tomaron una dinámica creciente en especial desde el año 2014.

Ahora bien, el comportamiento de la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes, muestra una leve disminución, ubicándose por debajo de las cifras de los años 2012 y 2015; si bien la cifra no es del todo positiva, Ibagué está lejos de estadísticas alarmantes como las de otras ciudades del país, por ejemplo, Cali, que para el año 2016 presentó 54 asesinatos por cada cien mil habitantes.

Es importante destacar que mientras para el 2015 las riñas presentaron 55 casos, para el año 2016 estas ascendieron a 63 casos, por el contrario los homicidios por ajuste de cuentas disminuyeron de 32 casos en el 2015 a 21 eventos en el 2016. Lo anterior evidencia que persisten los problemas estructurales de convivencia entre los ibaguereños: abuso de licor, conflictos entre vecinos o pequeñas dificultades cotidianas aparecen como excusas para desarrollar comportamientos violentos que en muchos casos terminan en decesos.

De otro lado, sobresale la cifra de hurto a personas, con una clara evolución creciente desde el año 2012 y con una pequeña disminución en el 2014, año en el cual la cifra fue inferior a 2.000 casos, pero es en el año 2016 donde se presenta la cifra más alta de los últimos seis años: la tasa para 2016 se ubicó en 574 por cada cien mil habitantes. Capítulo especial merecen las lesiones personales.

Es preocupante la evolución de este delito de impacto, con un constante crecimiento desde el 2011; entre este año y el 2016 la diferencia de casos es de 1.968.

El hurto a establecimientos comercial estuvo 456 eventos en el último año. No obstante, es importante destacar que desde el año 2012 se presenta una tendencia a la disminución (entre 2013 y 2016 han ocurrido 89 casos menos) aunque lejos del número de casos que se presentaron en el 2010 y en el 2011.

Para el año 2016 la comuna 12 encabeza la lista con el mayor número de homicidios en el último año (18 casos); llama la atención que, al evaluar la serie completa desde el año 2012, resulta claro que este delito ha presentado un crecimiento importante, en especial en los últimos dos años.

En el caso de las lesiones personales, al igual que en el año 2015, en 2016 estas continúan presentándose primordialmente en la comuna 1 (379 casos).También llama la atención que a la hora de explicar el incremento en las lesiones personales entre 2015 y 2016 (recordemos que pasaron de 2.299 a 2.864), son las comunas siete y nueve las que más aportan a este incremento.

¿Qué puede explicar que en la Encuesta de Percepción Ciudadana de 2016 la sensación de inseguridad de los ibaguereños, en especial en los barrios, haya aumentado a pesar de que algunos delitos de impacto han presentado disminuciones? Como señalamos atrás, entre 2015 y 2016 el número de homicidios en la ciudad de Ibagué disminuyó, al pasar de 103 a 101 casos; lo mismo ocurrió con los hurtos a establecimientos comerciales, que pasaron de 466 a 456 y que en todo el periodo de estudio han presentado una tendencia a la baja. Situación similar ha ocurrido con el hurto a motocicletas, que se redujeron a la mitad entre 2012 y 2016. Hasta aquí los resultados deberían favorecer una disminución en la percepción de inseguridad.

No obstante, como se mostró anteriormente, han existido incrementos muy significativos en otros delitos, en especial las lesiones personales, el hurto a personas y el hurto a residencias. Nótese que estos tres tipos de delitos afectan la tranquilidad de los ciudadanos particularmente en los barrios, que es donde los ibaguereños perciben una mayor sensación de inseguridad en 2016 respecto al año 2015.

Vivienda  

Dentro del comportamiento de las obras en proceso durante el periodo estudiado se destaca el repunte del sector en el año 2016 (79,36%) respecto a los bajos niveles del año 2015 (66.79%). Este crecimiento guarda concordancia con la disminución observada en las obras culminadas y paralizadas en el año 2016, año en el cual hubo una reducción 6,45 y 6,12 puntos porcentuales respectivamente respecto al año 2015. Lo anterior permite indicar una reactivación del sector de edificaciones en la ciudad durante el año 2016.

Durante todos los años estudiados se mantuvo la tendencia hacia la construcción de apartamentos en la ciudad capital tolimense, con una leve reducción en el año 2016 de 1,52% respecto al año inmediatamente anterior. Esta supremacía está acompañada de una reducción constante durante todo el periodo estudiado del área destinada a la construcción de casas, la cual pasó de 15.86% en el año 2012, a 3,7% en el año 2016. En cuanto al área destinada a actividades comerciales, se mantienen los bajos niveles presentados desde el año 2013, a pesar del leve incremento observado en el año 2016, en el cual se amplió el área destinada a este segmento en un 1,54% respecto al año 2015.

Servicios Públicos 

En el caso del acueducto ha aumentado de un 84.6% de cobertura en el año 2012, a un 94% en el año 2016. En el caso del servicio de alcantarillado la cobertura pasó 81.7% a 91% durante los años analizados, con un incremento en el último año de dos puntos porcentuales. Por otra parte, el índice de agua no contabilizada (IANC) se encuentra para todo el periodo analizado por encima del nivel de perdidas aceptables (30%). A pesar de esto, en el año 2016 descendió 3.1 puntos porcentuales respecto al año 2015, alcanzando niveles cercanos a los del año 2013. En cuanto al servicio de energía eléctrica, la cantidad de suscriptores ha aumentado constantemente en los usos, residencial, industrial, comercial y otros, durante el periodo 2012-2016 en área urbana, como se muestra en la Tabla 1.

En los usos oficiales, el número de suscriptores solo cae en el último año, pasando de 405 suscriptores en el año 2015 a 282 en el año 2016. En el uso residencial el incremento en el último año pasó de 149.203 suscriptores en el año 2015 a 152.700 en 2016. En este año, la proporción de suscriptores residenciales fue del 89.2%, seguido del uso comercial con 9.6% de suscriptores.

De acuerdo con la cifras del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, durante el periodo 2012-2016, el índice de penetración de internet en Ibagué ha aumentado cada año, presentándose un incremento de leve de 0.30% en el último año. A pesar de este crecimiento constante, la ciudad se ubica en el quinto lugar dentro de las 13 ciudades del programa Ibagué Cómo Vamos.

Inflación

En el año 2016 la economía mundial creció 2,2%, la tasa más baja de crecimiento desde la Gran Recesión de 2009, el comercio mundial se expandió tan solo en 1,2% siendo la tercera menor tasa de crecimiento en las últimas tres décadas lo que se consideró tanto una causa como un síntoma de la desaceleración económica global que también se derivó de la débil dinámica de la inversión, del lento crecimiento de la productividad y por el aumento de los niveles de deuda.

En el ámbito nacional la actividad económica registró indicadores poco alentadores para los Colombianos, donde el crecimiento de la economía fue del 2%, la tasa más baja registrada desde el 2009 (1,7%), y la tendencia al alza de la inflación cambio desacelerándose en 1,02 puntos porcentuales llegando así a una variación de 5,75% y en Ibagué a 5,25% gracias al fin del Fenómeno del Niño, del paro camionero que también presionó la economía en ese año y a la regulación en el ritmo de la devaluación del peso. En contraste la Junta Directiva del Banco de la República redujo la tasa de intervención en 50 puntos básicos, pero teniendo el referente del aumento del IVA (19%) se proyecta para el 2017 una inflación del 4,3%.

Lo anterior enmarca la dinámica de la inflación en los últimos años dónde la principal característica ha sido sobrepasar el rango meta de la Banca Central, concretamente la inflación analizada a partir de la variación del IPC, evidencia que en los últimos ocho años la inflación más baja se registró en el año 2013, específicamente fue de 1,94% en Colombia y de 1,34% en Ibagué. Sin embargo a partir de esa época el aumento del nivel general de precios en Colombia se acentuó llegando en el año 2015 a tener una variación del IPC de 6,77% y en Ibagué de 6,73%.

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